
El mercado de semirremolques crece con la creciente demanda de carga
09/03/2026 a las 10:26
Gebrüder Weiss aumenta ligeramente su facturación
09/03/2026 a las 11:41El actual conflicto en Oriente Medio tiene amplias repercusiones en las cadenas de suministro globales. Jane Enny van Lambalgen, CEO de la consultora Planet Industrial Excellence, califica la situación como „una prueba de resistencia para las cadenas de suministro resilientes„. En una declaración reciente, enfatiza que las empresas deberían reducir sus dependencias intercontinentales para protegerse mejor contra posibles interrupciones en el suministro que pueden surgir debido a tensiones geopolíticas, aranceles o conflictos militares.
La experta destaca que muchas empresas han comenzado a replantear sus estrategias de aprovisionamiento y a cambiar a fuentes locales tras la pandemia de COVID-19. Esta reorientación ya ha demostrado ser beneficiosa durante los conflictos comerciales bajo la administración de Trump. Sin embargo, el actual conflicto en Oriente Medio representa la prueba decisiva para evaluar cuán exitosa ha sido realmente la regionalización de las estructuras de suministro.
Rutas marítimas bloqueadas y aumento de costos
Van Lambalgen señala que actualmente casi todas las rutas marítimas importantes entre Asia y Europa están bloqueadas. Esto incluye el estrecho de Ormuz, el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán, el Mar Rojo y el Canal de Suez. La desviación de los buques de carga a través del Cabo de Buena Esperanza resulta en un aumento de los tiempos de tránsito, que pueden oscilar entre diez días y dos semanas. Esta situación también afecta las tarifas de flete, que podrían aumentar entre un 30 y un 60 por ciento, lo que también impacta el transporte aéreo de carga.
La experta advierte sobre las consecuencias de estos desarrollos: „Además de los costos más altos y las demoras significativas, la congestión de los puertos representa un gran problema.” Describe la situación como un “caos en la cadena de suministro” que podría llevar a paradas en la producción y al aumento de precios para los consumidores finales. Los bienes industriales, la electrónica y los productos de consumo de todo tipo son los más afectados.






